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¡Hola! Soy Maru, la cara y el corazón detrás de Marulística.

Si tuviera que contarte sobre mi, te diría que me mueve lo esencial: la naturaleza, el vínculo con los animales, el cuerpo en movimiento y esa curiosidad constante por entender lo que nos pasa más allá de lo que se ve a simple vista.

Para mí, el Yoga, los viajes y el sumergirme en distintas culturas han sido mis grandes maestros. Fueron esos encuentros los que abrieron las preguntas que guiaron mi camino y los que me impulsaron a explorar nuevas formas de habitar este mundo.

Pero lo cierto es que Marulística no nació en un momento de calma...

Nació de la manera que menos esperaba: a través de un gran quiebre en mi vida que lo cambió todo. Fue el punto de partida para transformar mi propia búsqueda en un espacio para otros.

Te cuento un poco más de esa historia, porque quizás, en algún punto, mi camino resuene con el tuyo... 

Quién soy: El camino de regreso a casa

Siempre fui de esas personas que, cuando sienten que un lugar ya no es para ellas, se mueven. A veces con mucha conciencia, eligiendo el movimiento, y otras veces... dejando que la vida me empuje a hacerlo. 

Los primeros despertares

Mi primer gran salto fue cuando solté la carrera de Nutrición y un trabajo estable para irme a vivir a Australia. Ahí entendí que el mundo era mucho más grande de lo que me habían contado. Ese fue mi primer contacto real con el mundo holístico y espiritual, donde comencé mi formación como instructora de Yoga.

Al volver a mi país, construí lo que muchos llamarían la "vida soñada". Emprendí con mi pareja de ese entonces, tuvimos éxito económico y a los 28 años ya vivía en la casa que siempre soñé: un jardín de invierno soñado, a pasos del río y junto a mis dos perras. Sentía que lo tenía todo, que había llegado al pico máximo de lo que alguien podía experimentar desde mi visión de ese momento.

Pero la vida tenía otros planes para mostrarme mi verdadera misión.

Mi gran maestra: Mi perra ayra.

A la par de esa estabilidad, durante más de 15 años, me sumergí en un camino profundo de formación: Mindfulness, Mindset, técnicas somáticas de trauma y conciencia corporal. Pero mi mayor maestra no fue un libro, fue mi perra Ayra.

Cuando le diagnosticaron solo un año de vida por una enfermedad "incurable" para la veterinaria tradicional, algo en mí se rebeló. Siento que Dios, o una energía divina, obró a través mío. Sentí que no era su hora, que había algo más. Estudié ensayos clínicos de todo el mundo, hablé con especialistas extranjeros con una mirada integral y esa búsqueda me llevó a abrirme a otros planos: la metafísica, las leyes universales y distintas prácticas energéticas que ampliaron mi forma de percibir y comprender la experiencia humana.

Seis años después, Ayra había pasado de tomar ocho medicinas a tomar solo una. No solo estaba viva, estaba sana y con nosotros. Yo había encontrado un propósito, pero todavía faltaba el quiebre final...

El derrumbe y el renacer

Video resumen de la historia

A veces, para que lo nuevo nazca, lo viejo tiene que derrumbarse por completo. En medio de una crisis profunda que atravesamos ambos, esa vida "perfecta" se desmoronó. De un momento al otro, dejé la casa, la sociedad comercial y, lo más doloroso, me separé de mis perras porque en ese momento yo no podía ofrecerles la estabilidad que necesitaban.

Me fui a vivir a la montaña, en Córdoba, Argentina, cargando mis miedos y una pregunta punzante: ¿Qué voy a hacer de mi vida ahora? ¿A qué me voy a dedicar? Y ahí, en ese vacío y silencio, ocurrió el milagro. No fue una luz repentina, sino un mundo entero que comenzó a abrirse. Casi sin buscarlo, las personas empezaron a consultarme por sus animales enfermos. En ese refugio de la montaña, canalicé toda mi experiencia para crear el método de Biodecodificación Animal®.

Mi presente: Marulística

Al poco tiempo, las piezas encajaron. Me llamaron para participar de retiros en Argentina donde comencé a dar mis primeras clases de yoga y conciencia corporal. Luego, las puertas del mundo se abrieron de par en par. Viajé a Indonesia y viví seis meses en Bali, donde creé mi propio método: KundaFlow Yoga®, una práctica inclusiva diseñada para que cada persona pueda encontrar su propia conciencia corporal entendiendo que cada cuerpo es único. Hoy, ya es el tercer año consecutivo que llevo este método a retiros internacionales en el sudeste asiático.

Toda la experiencia que adquirí construyendo mis propios negocios y sociedades me permitió hoy unir dos planos que a veces parecen distantes: la espiritualidad y la materia. Hoy acompaño a personas no solo en la búsqueda de su propia verdad, sino también en el desarrollo de sus negocios, aportando una visión que integra el conocimiento empresarial con la conciencia profunda.

Hoy vivo una realidad que es mucho más de lo que alguna vez soñé; una vida en total sincronía con el deseo de mi alma. Mi salud es plena, mi trabajo es mi pasión y viajo por el mundo haciendo lo que amo.

Te cuento esto porque quiero que sepas que sí se puede.

No importa qué tan oscuro se vea el panorama hoy: lo que es para vos, te está esperando. Solo hace falta la valentía de moverte hacia tu propia verdad. Mi camino hoy es este: acompañarte en la búsqueda de una vida más plena, escuchando, por fin, el latido de tu propia alma.

Que mi experiencia sea el puente hacia tu propia expansión.  Si algo de mi historia refleja tu búsqueda actual, estoy aquí para ayudarte a encontrar el espacio que mejor se adapte a lo que hoy necesitás transformar.

Bienvenida/o a Marulística.

Con amor, Maru.